Currículo
El grado no se tiene: se ejerce, y mientras se ejerce, se enseña.
Entitativo
Pertenecer
Congregante / Singular
estar con otros / estar consigo
Estructural
Vincular
Abridor / Guardián
abrir canales / poner límites
Energético
Hacer circular
Ardiente / Silente
encender / reposar
Estocástico
Regular
Magnificador / Equilibrante
rehacer la norma / sostenerla
Hamiltoniano
Equilibrar
los ocho
recorrer los dos hemisferios
La capacidad de instanciar los dos polos de la dimensión y de oscilar entre ellos sin quedar fijado en ninguno. Es el registro principal y el único indispensable en las ramas menores.
La capacidad de reconocer la dimensión en situaciones reales —en uno mismo, en la ronda, en la naturaleza— y de nombrarla con el vocabulario propio de la edad. En las ramas mayores incluye leerla como parte de un landa.
La capacidad de acompañar a otro, un paso por detrás, a través de lo que uno acaba de aprender. Sin este registro no hay grado: es la cláusula que cierra el ciclo.
Cada grado dimensional tiene una meta práctica que el catálogo de los 512 nombra con exactitud: el bucle de corte de su dimensión, el landa que alterna un polo y su opuesto sin que ninguno se imponga, con la dimensión en equilibrio y las otras tres ausentes —sostenidas como fondo por la vida del grupo—. Cada dimensión tiene dos, según qué polo sea la envoltura.
Envoltura yang
Envoltura yin
Los dos landas de cada par contienen los mismos polos; lo que cambia es cuál es campo de cuál. En Respiración óntica el grupo envuelve al singular: estar consigo dentro del estar con otros. En Vaivén soberano el singular envuelve al grupo: llevar a los otros dentro del estar a solas. Alcanzar el grado entitativo en profundidad plena es poder habitar ambos.
El aprendiz aprende a agregarse y a singularizarse: a formar parte de un cuerpo sin disolverse y a distinguirse sin aislarse. Su prueba es saber estar solo y saber estar con otros sin que ninguno de los dos lo destruya.
El grupo borra al singular: el que ya no opina distinto, el que hace cualquier cosa por ser aceptado, la ronda que excluye en bloque.
El singular pierde el cuerpo que lo sostenía: el que no se deja acoger, el que se retira de todo.
Polo
Participa en juegos de grupo y sostiene momentos breves de estar a solas a la vista de la ronda (la isla propia).
Dice con sus palabras cuándo «estamos todos juntos» y cuándo «cada uno a lo suyo»; conoce al Congregante y al Singular.
Muestra a un recién llegado cómo se abre y se cierra el círculo.
Arista
Sostiene un papel propio dentro de un juego de equipo sin disolverse en él; pasa media hora a solas y vuelve al grupo.
Distingue qué envuelve a qué: «el grupo me contiene» frente a «yo llevo al grupo conmigo».
Acompaña, como pareja de custodia, la primera acogida de un menor.
Landa
Ejerce la custodia de la pertenencia en un campamento; media cuando alguien queda excluido; sostiene la vela solitaria.
Reconoce la fusión y el aislamiento en situaciones reales y los nombra como landas de las dimensiones que la situación sostiene, sin inventar las demás.
Prepara a un compañero para su rito de grado entitativo.
Sistencia
Integra a una ronda nueva o recompone una ronda fracturada.
Lee la pertenencia de la rama o del grupo a lo largo de un año completo.
Conduce el rito de grado entitativo de otros, con un guía.
El aprendiz aprende a abrir y cerrar canales: a tejer redes, a construir y mantener, a poner y respetar límites. Su prueba es saber crear una estructura que se sostenga y saber abrirla cuando se ha cerrado de más.
Todo abierto a la vez, nada terminado, ningún límite que proteja el foco.
La costumbre cerrada que ya no deja pasar nada nuevo, la ronda que no recibe a nadie, la regla de acceso que se volvió muro.
Polo
Construye con otros una cabaña de palos; respeta los límites del espacio de juego; dice «sí, pruebo» y también «no, eso no».
Distingue abrir y cerrar; conoce al Abridor y al Guardián.
Enseña un nudo a un compañero.
Arista
Monta y desmonta una carpa en pareja; traza el mapa del lugar de acampada; fija con la ronda los límites de un juego.
Sabe qué canal abre qué y qué límite protege qué; reconoce las aristas de afinidad y de oposición en el grafo.
Enseña a un menor a montar la carpa.
Landa
Ejerce la custodia de la estructura en un campamento: materiales, itinerario, límites de seguridad; construye y abre el umbral.
Reconoce la dispersión y la osificación en las redes de la ronda y en las propias.
Forma a un nuevo custodio de la estructura.
Sistencia
Diseña con los guías la composición de las rondas de una rama; coordina una actividad con otro grupo.
Lee la red de vínculos del grupo y su conexión con la comunidad.
Conduce el rito de grado estructural de otros, con un guía.
El aprendiz aprende el flujo: a producir y a dar, a recibir y a transitar, a reconocer la diferencia entre el ahorro que sirve al ciclo y el atesoramiento que lo niega. Su prueba es sostener un flujo sano: aportar sin agotarse, recibir sin parasitar.
La actividad sin freno que agota a todos, el entusiasmo que no puede parar.
El apagamiento, la ronda que no arranca, el que se guarda todo.
Polo
Juega a toda velocidad y a cámara lenta; ayuda a repartir la merienda; sostiene la hora del silencio.
Nota y dice cuándo está «encendido» y cuándo «cansado»; conoce al Ardiente y al Silente.
Explica la hora del silencio a un nuevo.
Arista
Enciende y apaga un fuego con supervisión y guarda la brasa; cuida una planta del huerto durante un ciclo; participa en el juego de las fichas que se oxidan.
Distingue descanso de abandono y ardor de agotamiento; reconoce cuándo la ronda necesita actividad y cuándo reposo.
Enseña a un menor a guardar la brasa.
Landa
Ejerce la custodia del flujo en un campamento: agua, comida, fuego, caja y ritmo de la ronda; sostiene la vela del fuego.
Lee la fiebre y el hielo de la ronda como landas de las dimensiones que la situación sostiene.
Forma a un nuevo custodio del flujo.
Sistencia
Gestiona el presupuesto de un campamento y el procomún de su rama; organiza un servicio a la comunidad.
Lee la economía del grupo: qué circula, qué se estanca, quién se vacía.
Conduce el rito de grado energético de otros, con un guía.
El aprendiz aprende la norma y la criticidad: a establecer reglas y a saber cuándo rehacerlas, a deliberar, a mediar, a custodiar sin poseer. Su prueba es gobernar un proceso sin colapsarlo en el orden ni en el caos.
La regla que ya solo se obedece, el «siempre se hizo así».
La ronda que cambia de plan a cada minuto, donde ninguna decisión dura.
Polo
Juega respetando las reglas y juega a inventarlas; tolera un cambio de plan sin romper el juego; repite con cuidado una costumbre del grupo.
Distingue «regla» de «sorpresa»; conoce al Magnificador y al Equilibrante.
Explica una regla de juego a un menor.
Arista
Propone una norma en consejo; participa en un periodo crítico; afronta la tormenta (el imprevisto preparado).
Distingue una norma que sirve de una que solo se obedece.
Enseña a un menor el uso del objeto de palabra.
Landa
Ejerce la custodia del régimen; conduce un consejo de ronda; conduce un círculo de reparación ordinario con un guía presente.
Lee el régimen de la ronda: norma congelada, crisis permanente u oscilación.
Forma a un nuevo custodio del régimen.
Sistencia
Modera un consejo de rama; conduce un periodo crítico de rama.
Lee el régimen del grupo y su relación con las normas de la comunidad mayor.
Conduce el rito de grado estocástico de otros, con un guía.
El grado hamiltoniano puede solicitarse desde la Rama del Landa, aunque lo habitual es alcanzarlo en la Rama de la Sistencia. Se reconoce cuando el miembro:
Quien alcanza el grado hamiltoniano puede ejercer como guía asistente y, al cumplir la edad y la formación que exige el manual, como guía.