Los grados

Currículo

El grado no se tiene: se ejerce, y mientras se ejerce, se enseña.

Qué es un grado

Los cinco grados

Entitativo

Pertenecer

Congregante / Singular

estar con otros / estar consigo

Estructural

Vincular

Abridor / Guardián

abrir canales / poner límites

Energético

Hacer circular

Ardiente / Silente

encender / reposar

Estocástico

Regular

Magnificador / Equilibrante

rehacer la norma / sostenerla

Hamiltoniano

Equilibrar

los ocho

recorrer los dos hemisferios

Tres registros de competencia

Vivir

La capacidad de instanciar los dos polos de la dimensión y de oscilar entre ellos sin quedar fijado en ninguno. Es el registro principal y el único indispensable en las ramas menores.

Leer

La capacidad de reconocer la dimensión en situaciones reales —en uno mismo, en la ronda, en la naturaleza— y de nombrarla con el vocabulario propio de la edad. En las ramas mayores incluye leerla como parte de un landa.

Transmitir

La capacidad de acompañar a otro, un paso por detrás, a través de lo que uno acaba de aprender. Sin este registro no hay grado: es la cláusula que cierra el ciclo.

Grado y profundidad

El landa de meta de cada grado

Cada grado dimensional tiene una meta práctica que el catálogo de los 512 nombra con exactitud: el bucle de corte de su dimensión, el landa que alterna un polo y su opuesto sin que ninguno se imponga, con la dimensión en equilibrio y las otras tres ausentes —sostenidas como fondo por la vida del grupo—. Cada dimensión tiene dos, según qué polo sea la envoltura.

Envoltura yang

Envoltura yin

Los dos landas de cada par contienen los mismos polos; lo que cambia es cuál es campo de cuál. En Respiración óntica el grupo envuelve al singular: estar consigo dentro del estar con otros. En Vaivén soberano el singular envuelve al grupo: llevar a los otros dentro del estar a solas. Alcanzar el grado entitativo en profundidad plena es poder habitar ambos.

Cada grado, rama por rama

Grado entitativo (Ξ): Pertenecer

El aprendiz aprende a agregarse y a singularizarse: a formar parte de un cuerpo sin disolverse y a distinguirse sin aislarse. Su prueba es saber estar solo y saber estar con otros sin que ninguno de los dos lo destruya.

Los dos colapsos de la pertenencia

Fusión

El grupo borra al singular: el que ya no opina distinto, el que hace cualquier cosa por ser aceptado, la ronda que excluye en bloque.

Aislamiento

El singular pierde el cuerpo que lo sostenía: el que no se deja acoger, el que se retira de todo.

Polo

Participa en juegos de grupo y sostiene momentos breves de estar a solas a la vista de la ronda (la isla propia).

Dice con sus palabras cuándo «estamos todos juntos» y cuándo «cada uno a lo suyo»; conoce al Congregante y al Singular.

Muestra a un recién llegado cómo se abre y se cierra el círculo.

Arista

Sostiene un papel propio dentro de un juego de equipo sin disolverse en él; pasa media hora a solas y vuelve al grupo.

Distingue qué envuelve a qué: «el grupo me contiene» frente a «yo llevo al grupo conmigo».

Acompaña, como pareja de custodia, la primera acogida de un menor.

Landa

Ejerce la custodia de la pertenencia en un campamento; media cuando alguien queda excluido; sostiene la vela solitaria.

Reconoce la fusión y el aislamiento en situaciones reales y los nombra como landas de las dimensiones que la situación sostiene, sin inventar las demás.

Prepara a un compañero para su rito de grado entitativo.

Sistencia

Integra a una ronda nueva o recompone una ronda fracturada.

Lee la pertenencia de la rama o del grupo a lo largo de un año completo.

Conduce el rito de grado entitativo de otros, con un guía.

Grado estructural (Θ): Vincular

El aprendiz aprende a abrir y cerrar canales: a tejer redes, a construir y mantener, a poner y respetar límites. Su prueba es saber crear una estructura que se sostenga y saber abrirla cuando se ha cerrado de más.

Los dos colapsos del vínculo

Dispersión

Todo abierto a la vez, nada terminado, ningún límite que proteja el foco.

Osificación

La costumbre cerrada que ya no deja pasar nada nuevo, la ronda que no recibe a nadie, la regla de acceso que se volvió muro.

Polo

Construye con otros una cabaña de palos; respeta los límites del espacio de juego; dice «sí, pruebo» y también «no, eso no».

Distingue abrir y cerrar; conoce al Abridor y al Guardián.

Enseña un nudo a un compañero.

Arista

Monta y desmonta una carpa en pareja; traza el mapa del lugar de acampada; fija con la ronda los límites de un juego.

Sabe qué canal abre qué y qué límite protege qué; reconoce las aristas de afinidad y de oposición en el grafo.

Enseña a un menor a montar la carpa.

Landa

Ejerce la custodia de la estructura en un campamento: materiales, itinerario, límites de seguridad; construye y abre el umbral.

Reconoce la dispersión y la osificación en las redes de la ronda y en las propias.

Forma a un nuevo custodio de la estructura.

Sistencia

Diseña con los guías la composición de las rondas de una rama; coordina una actividad con otro grupo.

Lee la red de vínculos del grupo y su conexión con la comunidad.

Conduce el rito de grado estructural de otros, con un guía.

Grado energético (Φ): Hacer circular

El aprendiz aprende el flujo: a producir y a dar, a recibir y a transitar, a reconocer la diferencia entre el ahorro que sirve al ciclo y el atesoramiento que lo niega. Su prueba es sostener un flujo sano: aportar sin agotarse, recibir sin parasitar.

Los dos colapsos del flujo

Fiebre

La actividad sin freno que agota a todos, el entusiasmo que no puede parar.

Hielo

El apagamiento, la ronda que no arranca, el que se guarda todo.

Polo

Juega a toda velocidad y a cámara lenta; ayuda a repartir la merienda; sostiene la hora del silencio.

Nota y dice cuándo está «encendido» y cuándo «cansado»; conoce al Ardiente y al Silente.

Explica la hora del silencio a un nuevo.

Arista

Enciende y apaga un fuego con supervisión y guarda la brasa; cuida una planta del huerto durante un ciclo; participa en el juego de las fichas que se oxidan.

Distingue descanso de abandono y ardor de agotamiento; reconoce cuándo la ronda necesita actividad y cuándo reposo.

Enseña a un menor a guardar la brasa.

Landa

Ejerce la custodia del flujo en un campamento: agua, comida, fuego, caja y ritmo de la ronda; sostiene la vela del fuego.

Lee la fiebre y el hielo de la ronda como landas de las dimensiones que la situación sostiene.

Forma a un nuevo custodio del flujo.

Sistencia

Gestiona el presupuesto de un campamento y el procomún de su rama; organiza un servicio a la comunidad.

Lee la economía del grupo: qué circula, qué se estanca, quién se vacía.

Conduce el rito de grado energético de otros, con un guía.

Grado estocástico (Ω): Regular

El aprendiz aprende la norma y la criticidad: a establecer reglas y a saber cuándo rehacerlas, a deliberar, a mediar, a custodiar sin poseer. Su prueba es gobernar un proceso sin colapsarlo en el orden ni en el caos.

Los dos colapsos de la norma

Norma congelada

La regla que ya solo se obedece, el «siempre se hizo así».

Crisis permanente

La ronda que cambia de plan a cada minuto, donde ninguna decisión dura.

Polo

Juega respetando las reglas y juega a inventarlas; tolera un cambio de plan sin romper el juego; repite con cuidado una costumbre del grupo.

Distingue «regla» de «sorpresa»; conoce al Magnificador y al Equilibrante.

Explica una regla de juego a un menor.

Arista

Propone una norma en consejo; participa en un periodo crítico; afronta la tormenta (el imprevisto preparado).

Distingue una norma que sirve de una que solo se obedece.

Enseña a un menor el uso del objeto de palabra.

Landa

Ejerce la custodia del régimen; conduce un consejo de ronda; conduce un círculo de reparación ordinario con un guía presente.

Lee el régimen de la ronda: norma congelada, crisis permanente u oscilación.

Forma a un nuevo custodio del régimen.

Sistencia

Modera un consejo de rama; conduce un periodo crítico de rama.

Lee el régimen del grupo y su relación con las normas de la comunidad mayor.

Conduce el rito de grado estocástico de otros, con un guía.

El grado hamiltoniano: Equilibrar

Requisitos

El grado hamiltoniano puede solicitarse desde la Rama del Landa, aunque lo habitual es alcanzarlo en la Rama de la Sistencia. Se reconoce cuando el miembro:

Quien alcanza el grado hamiltoniano puede ejercer como guía asistente y, al cumplir la edad y la formación que exige el manual, como guía.